-
346
pagini
-
Español
-
Documente
-
2011
Descriere
f-ir
/
PURCHASED FOR THE
UNIVERSITY OF TORONTO LIBRARY
FROM THE
CANADÁ COUNCIL SPECIAL GRANT
FOR
latín -AMERICAN STUDIES
MÉXICO MODERNO
REVISTA DE LETRAS Y ARTE
POEMAS EN PROSA
PERDIDOS los ojos por tu vasta extensión,
mo
mar bonancible, cópalpita mi seno al compás del suave ritmo de tus pequeñas
días. Tal parece que se me difunde la vida ante la sonrisa lialagadora de tu serenidad. Ese blanco chapoteo semeja el golpe acariciador de manecita enguantada. No, no quiero recordar tu faz espantable, tu ceño fulminante de los días en que desataá los vientos de las cuatro plagas de la tierra, y los arremolinas como poseído de vértigo. ;.Para qué? Hoy te desperezas, tigrezno juguetón. Y el mundo se alegra en torno; y bebo su alegría,, voluntariamente olvidadizo de los terrores que dejó atrás y que me esperan.
II
ENTOLDABA
calle
todo
el cielo
un tapiz
ceniciento,
que rompía a
tre-
mancha azul, como sonrisa involuntaria en un rostro nublado. La frialdad de la mañana parecía condensai^se. La desierta dormitaba. Sólo un hombre pasaba con la cabeza sumida
chos pequeña
entredós hombros y los brazos cruzados por detrás. Me hizo el efecto de que aquella plancha desbruñida del firmamento descansaba sobre el viandante y de que su a'lma también se entumía bajo el peso.
III
E
NTRÉ en
mesa de blanca piedra toda manchada de sangre negruzca me pareció repulsiva, como si s<>bi'e ella flotara espeso vaho de ...
/
PURCHASED FOR THE
UNIVERSITY OF TORONTO LIBRARY
FROM THE
CANADÁ COUNCIL SPECIAL GRANT
FOR
latín -AMERICAN STUDIES
MÉXICO MODERNO
REVISTA DE LETRAS Y ARTE
POEMAS EN PROSA
PERDIDOS los ojos por tu vasta extensión,
mo
mar bonancible, cópalpita mi seno al compás del suave ritmo de tus pequeñas
días. Tal parece que se me difunde la vida ante la sonrisa lialagadora de tu serenidad. Ese blanco chapoteo semeja el golpe acariciador de manecita enguantada. No, no quiero recordar tu faz espantable, tu ceño fulminante de los días en que desataá los vientos de las cuatro plagas de la tierra, y los arremolinas como poseído de vértigo. ;.Para qué? Hoy te desperezas, tigrezno juguetón. Y el mundo se alegra en torno; y bebo su alegría,, voluntariamente olvidadizo de los terrores que dejó atrás y que me esperan.
II
ENTOLDABA
calle
todo
el cielo
un tapiz
ceniciento,
que rompía a
tre-
mancha azul, como sonrisa involuntaria en un rostro nublado. La frialdad de la mañana parecía condensai^se. La desierta dormitaba. Sólo un hombre pasaba con la cabeza sumida
chos pequeña
entredós hombros y los brazos cruzados por detrás. Me hizo el efecto de que aquella plancha desbruñida del firmamento descansaba sobre el viandante y de que su a'lma también se entumía bajo el peso.
III
E
NTRÉ en
mesa de blanca piedra toda manchada de sangre negruzca me pareció repulsiva, como si s<>bi'e ella flotara espeso vaho de ...
-
Publicat de
-
Publié le
11 ianuarie 2011
-
Limba
Español
-
Dimensiunea documentului
25 Mo